O blog da biblioteca do CPI da Ribeira

La prueba de hierro - Páx. 99

CLARK, Holly & CLARE, Cassandra. Magisterium I: La prueba de hierro. Barcelona: Ed. Destino, 2014. ISBN 978-84-08-13303-2.

Contracuberta:
No escoges la magia, la magia te escoge a ti.
Carl Hunt no es el primero de su clase. Tampoco el más popular de su colegio, pero tiene un don. El extraño poder de la magia lo ha escogido para entrar en el Magisterium, la escuela de magia más secreta del mundo. Un lugar donde acceden muy pocos privilegiados. Allí descubrirá quién es realmente y cuáles son los peligros que el Enemigo le depara. Eso sí, no podrá hacerlo solo. ¿Te atreves a acompañarlo?"

"—Jasper ha hecho que nos perdiéramos —explicó Celia mientras masticaba lentamente un trozo de liquen, y a Jasper le destellaron los ojos, enfadado.
—Solo durante un minuto —replicó—. No ha pasado nada.
—El maestro Tanaka nos ha enseñado a hacer bolas de fuego  —contó un chico llamado Peter, y Call recordó que Tanaka era el nombre del Maestro que había elegido a sus discípulos después de Milagros—. Contuvo el fuego y nosotros ni siquiera nos quemamos.
—El Maestro Lemuel nos ha tirado piedras —dijo Drew.
Todos se lo quedaron mirando.
—¿Qué? —preguntó Aaron.
—Drew —siseó Laurel, otra de las aprendices del Maestro Lemuel—. No es cierto. Nos estaba mostrando cómo puedes mover piedras con la mente. Drew se puso en el camino de una.
«Eso explica el gran morado que Drew tiene en la clavícula», pensó Call, un poco mareado. Recordó las advertencias de su padre cuando le decía que a los Maestros no les importaba hacer daño a sus alumnos.
—Mañana va a ser metal —comentó Drew—. Apuesto a que nos tira cuchillos.
—Preferiría que me lanzaran cuchillos que pasarme todo el día delante de un montón de arena —replicó Tamara sin ninguna compasión—. Al menos los cuchillos los puedes esquivar.
—Parece que Drew no —repuso Jasper con una sonrisita burlona. Por una vez, se estaba metiendo con alguien que no era Call, pero a este no le reportó ningún placer.
—Aquí no puede ser que solo haya clases —dijo Aaron con cierto tonillo en la voz, normalmente tan calmada—. ¿No? Debe de haber algo divertido. ¿Cuál era ese sitio que nos ha mencionado el Maestro Rufus?
—Podríamos ir a la Galería después de cenar —sugirió Celia mirando directamente a Call—. Hay juegos".

Reseña en El templo de las mil puertas.


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