En xeral, parece que temos a idea de que os libros son demasiado caros, ou de que noutros países son máis baratos, non si?
O escritor Javiel Pellicer desvela canto custa publicar un libro, que porcentaxe leva o autor e que porcentaxe a editorial e outras moitas cousas interesantes sobre o prezo en tres artigos. Gustaríanos escoitar a vosa opinión sobre o tema despois de ler os artigos:
Son caros los libros? (1)
Vivimos en una época de crisis.
Muchas personas han visto descender drásticamente su economía, y en
este contexto tan dramático los primeros sectores perjudicados (además
del ciudadano de a pie) son aquellos que aportan servicios o productos
que no pueden considerarse básicos: turismo, consumo gastronómico, ocio y
entretenimiento, cultura…
El mercado editorial ha sido uno de los más afectados,
lo cual resulta comprensible. Admitámoslo: un libro no es un producto de
primera necesidad (salvo, tal vez, los libros de texto de nuestros
hijos). Cuando la economía de una persona le obliga a priorizar, resulta
lógico que los sacrificios se dirijan hacia esos «caprichos» que
alimentan nuestra alma pero no nuestros estómagos. Lo que antes era
asumible se vuelve intocable. Lo que resultaba asequible, se torna un lujo.
Y es entonces cuando lo que en su día comprábamos sin plantearnos su
coste ahora nos parezca caro. Pero, ¿lo es realmente? ¿O se trata de una
percepción distorsionada por las circunstancias? ¿Son 20€, el precio medio de un libro de corte literario, un precio excesivo e injusto? Analicémoslo desde dos puntos de vista distintos: el objetivo y el subjetivo.
Mucha gente no conoce realmente el coste de producción de un libro en
papel (el formato digital tiene sus propias características que
comentaré en otra ocasión), desconocimiento que les lleva a tener una
visión sesgada e incompleta, donde las editoriales se convierten en una
especie de monstruo avaricioso cuyo único objetivo es lucrarse a base de
«sablazos».
La realidad es muy
distinta. En primer lugar hay que partir de una premisa que cualquiera
podrá comprender: un libro se produce en tiradas de cientos o miles de
ejemplares. Al igual que las fotocopias que hacemos en una copistería, cuanto mayor sea la cantidad de libros encargada, más barato saldrá cada unidad.
Por tanto, resulta lógico pensar que conviene hacer ediciones
cuantiosas. El problema viene cuando la demanda del mercado no permite
estas grandes tiradas (salvo en el caso de los bestsellers, que son
minoría).
Esto explica el motivo
de que en otros países los libros sean más baratos: en Reino Unido, por
ejemplo, la masa lectora es mucho mayor, se vende más y por tanto se
pueden realizar tiradas abultadas a menor coste, lo que incide en una
reducción del precio sin pérdida de beneficios para las editoriales.

Dicho esto, analicemos el coste de producción del libro desde que un manuscrito cae en las manos de un editor. El proceso de edición tiene varios protagonistas, y todos ellos deben cobrar por su trabajo
(al igual que cualquier hijo de vecino): el traductor (si se trata de
una obra foránea), el corrector de estilo y/o ortográfico, el maquetador
y el ilustrador y/o portadista (no siempre coinciden). Por otra parte,
el editor deberá tener en cuenta los posibles gastos de promoción de la
obra (apartado en el que, hay que reconocerlo, cada vez las editoriales
invierten menos, salvo cuando se trata de autores superventas) así como
aquellos habituales de cualquier empresa: luz, teléfono, conexión de
internet, cuota de autónomo, etc…, aunque estos gastos, al ser tan
variables, no los tendré en cuenta. Los precios de todos estos procesos
varían mucho dependiendo de los profesionales que los lleven a cabo.
Pero, tirando por lo bajo (en el apartado de fuentes incluyo algunos
ejemplos), y usando como referencia una novela de 350 páginas y una
tirada de 1300 ejemplares (que corresponde a la engañosa media,
incrementada por las tiradas de los superventas), podríamos estar
hablando de algo así:
·Traducción: 12 € por matriz (2100 caracteres con espacios incluidos, unas tres páginas)= 1400 €
·Corrección de estilo: 2 € por página= 700 €
·Corrección ortotipográfica: 1,5 € por página= 525 €
·Maquetador: 0,90 € por página= 315 €
·Ilustración de portada: 300 € (y mejor no hablemos de lo que cobran los grandes portadistas de nuestro país, merecidamente todo hay que decirlo)
·Impresión offset en rústica: 3000 €
TOTAL: 6440 €
Debo
insistir en que estas cifras son orientativas; sin duda, un editor
profesional tendrá acuerdos de colaboración con cada una de las partes
expuestas que le supondrán algún ahorro. Las grandes casas editoriales,
por ejemplo, tienen sus propias imprentas o correctores y maquetadores
en nómina, lo que abarata los costes.
Sea
como sea, ahora tenemos un primer cálculo aproximado en el que
basarnos. Para saber pues lo que costaría cada ejemplar, basta con una
simple división: 4,8 €. Parece que la diferencia con el
precio de venta al público es mucha, pero esto no ha terminado todavía,
porque llega el turno de los intermediarios.

Volvamos al precio estándar de un libro en nuestro país, esos 20 € que
tanto nos alarman. Descontemos de esa cantidad la parte que corresponde a
la distribuidora y la librería (que tienen que pagar a sus empleados,
su flota de vehículos, el combustible, etc…), alrededor del 60% (unos 12
€), lo que nos deja un beneficio para la editorial de 8 €. Pero un
momento, se nos olvida alguien, quizás el más importante: el autor. Sus beneficios rondan, con suerte, el 10% del pvp, lo que deja el beneficio de la editorial en 6 € por libro. Restémosle ahora lo que ha costado de producir el ejemplar (los 4,8 € calculados anteriormente), y nos damos cuenta de que el beneficio neto de la editorial es de apenas 1,2 €,
o unos 1500€ por toda la tirada, poco más de una nómina corriente. Y
eso si consigue agotar por completo la edición. En caso contrario, es
muy posible que pierda dinero.
Estas cifras muestran la verdadera dimensión y el riesgo que asumen las
editoriales, especialmente las pequeñas y medianas, cuya
infraestructura no puede soportar los embates que las grandes y
dominantes sí pueden. Nos damos cuenta entonces de que esos 20 € tal vez
nos parezcan mucho para nuestro bolsillo (y sin duda lo es, dadas las
circunstancias que vivimos), pero es el precio que impone la realidad.
En la próxima entrada hablaremos del punto de vista subjetivo de este tema.